En conversación con el medio Expansión de México, Pablo Álvarez, secretario de estudios de la Escuela de Historia UDP, comentó el acuerdo marco suscrito entre Washington y Teherán.
En el artículo, el historiador señaló que “este acuerdo no es el fin de la guerra, porque quedan cosas sin resolver. No sabemos aún qué será del programa nuclear iraní, tampoco sabemos cuál va a ser el estatus del estrecho de Ormuz una vez abierto, dado que Irán quería que se reconociera su soberanía”, dijo.
El analista internacional también sostuvo que, en esta etapa del conflicto, “el balance para todos es negativo”. “Irán perdió mucha gente y perdió a miembros de su liderazgo. Estados Unidos perdió la confianza de sus aliados en la región del Golfo”.
“Los países del Golfo quedan con gran sensación de vulnerabilidad y desconfianza hacia Irán y Estados Unidos, que se suponía un socio en la defensa de sus territorios”, señaló Álvarez. “Es una guerra particularmente absurda”.
El especialista también manifestó que, tras la guerra, Irán será otro. “Comenzará a mutar de un régimen conservador clerical a un autoritarismo militar. Esa mutación se evidencia en el rol que ha tenido la Guardia Revolucionaria en las conversaciones en Pakistán y en la elección del nuevo líder supremo, que, más que un perfil clerical, tiene gran llegada en el estamento militar”, apuntó el analista de la UDP.
Ver la nota completa aquí.
Compartir esta página: