Tag Archive: Osvaldo Andrade

  1. Pensiones igualitarias

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    Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.

    Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.

    Para el resto de los chilenos que viven con pensiones indignas, que tienen parientes pensionados a quienes deben apoyar o que tendrán pensiones insuficientes, la legalidad de la pensión que recibe Myriam Olate no hace nada para apaciguar la percepción de injusticia y abuso.

    Si bien los escándalos de financiamiento irregular de la política, corrupción, tráfico de influencias, colusión y abuso han estado a la orden del día en Chile en los últimos meses, es fácil de entender por qué la noticia sobre la abultada pensión que recibe Myriam Olate, la esposa del diputado Osvaldo Andrade, después de 21 años de trabajo burocrático en Gendarmería, ha generado tanta polémica y tanto rechazo.  Ya que la mayoría de los chilenos jubilados recibe pensiones paupérrimas y todos los trabajadores chilenos temen que sus pensiones no les alcanzarán para una jubilación digna, el trato groseramente privilegiado que recibió Olate, usando resquicios legales, alimenta la principal causa del descontento que existe en la sociedad chilena.

    Porque los poderosos de siempre nunca pierden y el resto de los chilenos es recurrentemente víctima de abusos y discrecionalidad, la gente está molesta. Porque mientras Andrade se alzaba como defensor de los marginados y paladín contra el abuso, su propia familia se beneficiaba de las reglas desiguales e injustas que abundan en Chile.  Andrade representa hoy todo lo que la gente rechaza de la elite política y de un sistema que promete igualdad pero que repetidamente demuestra que beneficia mucho más a unos pocos privilegiados mientras el resto se debe rascar con sus propias uñas.

    En medio de los escándalos, el ex presidente del PS fustigó activamente a los políticos involucrados.  Con la ironía que le caracteriza, Andrade no se frenó en sus críticas a quienes usaron boletas ideológicamente falsas para financiar campañas y a los que recibieron pagos para participar en campañas a través del mismo sistema.  Recordando que él siempre participó en campañas sin recibir pagos, Andrade llegó a decir “A mí jamás me pagaron por eso. Cómo se le ocurre”. El diputado que se hacía el sorprendido cuando los periodistas le preguntaban si había utilizado un mecanismo ampliamente usado para financiar campañas en los periodos de pre-campaña, no trepidó en ubicarse en la superioridad moral para criticar a sus pares.

    Pero resultó que Andrade tenía buenas razones para no escupir al cielo.  Si bien nada de lo que hizo su esposa es ilegal, abusar de un sistema de pensiones mal diseñado que buscaba proteger a funcionarios de gendarmería cuyo trabajo los tuvo en posiciones de alto riesgo, constituye un acto ética y moralmente inaceptable para alguien que dice abrazar la bandera de la igualdad y que milita en un partido que dice querer combatir los abusos de los poderosos de siempre. Lo de Olate no es ilegal, pero vaya que es reprochable para alguien que dice valorar el servicio público.

    Además, parece razonable suponer que la esposa de Andrade consiguió su trabajo en Gendarmería producto de sus contactos políticos y militancia.  Si bien Myriam Olate puede haber tenido las credenciales necesarias, decenas de otras personas con credenciales similares o incluso mejores nunca tuvieron la oportunidad de competir por un cargo presumiblemente técnico que se asignó con criterio estrictamente político.  Luego, el problema de Olate no es que haya usado un mecanismo mal diseñado para conseguir una excelente pensión—después de todo, en una sociedad capitalista, todos tenemos el derecho a enriquecernos cuando nos damos cuenta que hay reglamentos que nos favorecen–.  El problema de Olate es que la oportunidad que tuvo para recibir esa abultada pensión es resultado de su militancia en un partido que dice combatir la desigualdad. De ahí que la defensa que hizo Andrade de los actos de su esposa es tramposa y engañosa.  La legalidad del acto final de Olate no hace desaparecer la red de pitutos y tráfico de influencia que le permitió a la esposa del ex presidente del PS llegar a ocupar el puesto que tuvo en Gendarmería.

    De más está decir que, para el resto de los chilenos que viven con pensiones indignas, que tienen parientes pensionados a quienes deben apoyar o que tendrán pensiones insuficientes, la legalidad de la pensión que recibe Olate no hace nada para apaciguar la percepción de injusticia y abuso.  Cuando la mayoría de los pensionados recibe pagos mensuales que son menos del 10% de lo que recibe Olate, es difícil refugiarse en la legalidad para defender la desigualdad que este trato desigual viene a desnudar (como si ya no tuviéramos suficiente evidencia de que Chile es un país desigual).

    El himno del Partido Socialista chileno comienza con la promesa de que “contra el presente vergonzante el Socialismo surge ya”. El caso de Myriam Olate y de su esposo, el presidente de la Cámara de Diputados y ex presidente del PS, Osvaldo Andrade, hacen pensar que el socialismo, después de surgir, se terminó sintiendo cómodo con el presente vergonzante y se sumó a los abusos que dice querer combatir. Peor aún, con su actitud, los compañeros Olate y Andrade hicieron cualquier cosa menos honrar el compromiso de que el PS “dará a los que luchan, digno ejemplo de acción contra el mal”.

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  2. Quiénes ganan y pierden con el nuevo diseño del gabinete

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    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Tres días han pasado desde que se conoció la nueva conformación del gabinete.  Conocidos los ajustes, cuatro analistas políticos y académicos, Max Colodro, Gonzalo Müller, Mauricio Morales y Eugenio Guzmán, desmenuzan los nuevos equilibrios  y el cuadro que hoy forman los 23 ministros. Dicen que más allá de los triunfos personales evidentes -como el desembarco de Jorge Burgos en Interior o de Rodrigo Valdés en Hacienda- las designaciones dejaron heridos y victoriosos dentro de las colectividades y en los círculos de asesores de La Moneda.

    Hay plena coincidencia en que el nombramiento de Burgos dejó a la DC, particularmente al ex presidente Ignacio Walker y a la corriente interna de los príncipes, como los ganadores indiscutidos del ajuste ministerial. La señal política que implica instalar a un “moderado” como jefe de gabinete, dicen, es que triunfan definitivamente los matices por sobre la retroexcavadora.

    Además del triunfo de la lógica del diálogo por sobre la imposición de las mayorías que implicaba la retroexcavadora, el PPD es sindicado por los analistas como uno de los partidos más perjudicados por la salida de un militante emblemático como Rodrigo Peñailillo. Mencionan al timonel Jaime Quintana como uno de los más visibles perdedores.

    En la misma línea, con la baja de cinco a tres ministros, el Partido Socialista también queda en el bando de los derrotados. Tanto el actual timonel, Osvaldo Andrade, como la futura presidenta, Isabel Allende, son mencionados como perdedores. Explican que Andrade no logró instalar al subsecretario Mahmud Aleuy como ministro, y que Allende no tuvo la fuerza suficiente para evitar la baja en la representación.

    No hay claridad sobre en qué pie quedó el Partido Comunista. Porque si bien su representación ministerial subió con la designación de Marcos Barraza en Desarrollo Social, los expertos dicen que hay dos costos que el partido tendrá que asumir. Primero, que se reabra el flanco de conflicto que supone la administración comunista en la Universidad Arcis, y segundo, que tendrán que aceptar que la designación de Barraza es una compensación por sello moderado que tiene el nuevo gabinete.

    Pero también explican que la ministra Ximena Rincón queda en una posición contradictoria, porque gana y  a la vez pierde. Pierde porque abandona el círculo de influencia que significa pertenecer al comité político, pero triunfa porque a diferencia de Elizalde y Peñailillo, logra ser reubicada en Trabajo y quedar a cargo de una reforma emblemática.


    Sube Aleuy y Partido Comunista abre nuevo flanco

    El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, es uno de quienes sacan cuentas alegres, dice Guzmán. Explica que el trabajo que ha realizado Aleuy durante los gobiernos de la Concertación en materia de análisis electoral, no solo lo permiten identificarse con la historia del conglomerado, sino que es un activo para la labor que deberá realizar con el ministro Jorge Burgos.

    A nivel de partidos, dice que la colectividad ganadora fue la Democracia Cristiana. Según Guzmán, la maniobra de instalar a Burgos como jefe de gabinete es una señal potente, tal como fue la designación de Edmundo Pérez Yoma en la primera administración de Bachelet. Pero advierte que hay que esperar para ver cómo Burgos llevará adelante la agenda de reformas sin generar conflictos al interior de su propio partido.

    En el ala de los perdedores ubica a la senadora y futura presidenta de los socialistas, Isabel Allende. La razón detrás de esto, dice, es que ella asumió un discurso de apoyo irrestricto a Bachelet y que a pesar de permitirle ganar en las internas, no le permitió siquiera mantener la presencia que tenía el PS en el gabinete.

    Entre los derrotados está el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza y el PC. “El nombramiento es muy raro”, dice. Esto, porque el vínculo de Barraza con la Universidad Arcis abre un nuevo foco de conflicto para el partido. Pero advierte que la pérdida no es completa, porque a pesar de los problemas que generará la designación de Barraza, es un hecho que los comunistas aumentaron su representación en un 100%.


    El doble triunfo de Eyzaguirre en Educación y Hacienda

    Para Colodro, el ganador indiscutido fue el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre. Esto, porque logra mantenerse a cargo de las emblemáticas de las reformas de la Nueva Mayoría y porque “puso a un hombre de su extrema confianza como ministro de Hacienda”, en referencia al también PPD, Rodrigo Valdés.

    Los otros ganadores son Ana Lya Uriarte, según Colodro, por ser una de las artífices del nuevo diseño. Enrique Correa lo suma “porque quedó la sensación de que su relación profesional con Díaz e Insunza supone un vínculo de influencia”.

    Gana el ex presidente de la DC, Ignacio Walker, porque su lógica de los matices triunfa sin apelación.

    Explica Colodro que “el número uno de los perdedores es Quintana y la retroexcavadora”. Esto porque triunfan los matices por sobre la mayoría sin diálogo y porque cae a un emblemático para la gestión de Quintana como fue el ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

    Quien también pierde es el PC. Esto, porque “el contenido de las reformas se modera” y se reinstala la lógica de la Concertación, a la que ellos siempre fueron contrarios.

    En la misma línea, dice que pierde la bancada juvenil, representada por los diputados Vallejo, Cariola, Jackson y Boric. “Es de las grandes derrotadas”, dice, ya que ellos son rostro del impulso a las reformas sin matices.


    Undurraga gana pese a vínculo con Penta

    El director del Observatorio Electoral de la UDP, Mauricio Morales, es el único de los expertos en mencionar al titular de Obras Públicas como uno de los ganadores. “Undurraga estuvo a punto de caer, pero la DC salió a blindarlo muy tempranamente. Los ‘príncipes’ se la jugaron por Undurraga, que al final se mantuvo en el gabinete”, dice.

    Pero también es el único que incluye al líder del PRO y ex candidato presidencial, Marco Enríquez-Ominami, como uno de los triunfadores. Esto según Morales, se explica porque que “la Presidenta no puso a ningún presidenciable en el gabinete, por lo que repite la situación de 2009 donde la Concertación terminó apoyando a Frei”.

    El tercer ganador es el ex ministro y director de Imaginacción, Enrique Correa, quien “logra imponer a dos de sus preferidos en el gabinete”, dice el analista.

    Por el lado de los perjudicados menciona a dos personas: la ministra Ximena Rincón y el presidente del PS, Osvaldo Andrade. “Andrade sale para atrás, pues no logra poner a Aleuy como ministro del Interior”.

    Explica que la situación de Rincón es diferente, porque aunque su salida del comité político es una derrota evidente, al quedar al mando de la reforma laboral tiene la posibilidad de transformar en el futuro, la pérdida en un triunfo. En caso de lograr sacar adelante la reforma, dice que podría transformase incluso en una carta presidencial para la DC.


    Walker logra imponer la tesis de los matices en La Moneda

    “El gran ganador es Ignacio Walker, porque finalmente es su tesis de los errores del Gobierno la que se impone. Luego de que él fue el gran perdedor del primer gabinete, hoy tiene a Jorge Burgos. Hay un premio a la constancia, a apostar a la disidencia y al matiz”. Así describe Gonzalo Müller lo que a su juicio es el indiscutido triunfo del ex presidente de la DC.

    En el grupo de los ganadores también ubica a Ana Lya Uriarte, jefa de gabinete del Presidenta Michelle Bachelet. Esto, no solo por el rol que tuvo en la conformación del nuevo equipo de ministros, sino porque apuesta a que Uriarte “sí va a tener sintonía con Jorge Burgos en el eje de poder. Porque el equipo político concentra todo su poder en Jorge Burgos y por otro lado en ella”, dice Müller.

    Para el analista, más que perdedores con nombre y apellido, los grandes perjudicados son dos partidos políticos. Por un lado el PPD y por otro el PS.

    Explica Müller que en el caso del PPD, la colectividad salió del eje del poder y que la designación de Insunza no es suficiente para contrarrestar la pérdida de Peñailillo. Agrega que “el ministro PPD que llega a Hacienda es un ministro no partidista, no pertenece a lotes ni tiene vida partidaria. Él no le va a reportar a Quintana, a Girardi o a nadie”.

    Por el lado de los socialistas, explica que el PS “es un partido que no puede exigir mucho, porque ha apostado a la lealtad y a la incondicionalidad”.